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ABSOLUTE
ZERO
"Alive
in the Basement" EP
(Independiente,
1990)
Este
EP tiene una contra. Y esa contra tiene un nombre: “Crashing
Icons”, el subsiguiente CD (y único "full length",
hasta la fecha) de los propios Absolute Zero.
El
sucesor de “Alive...” es tan desafiante y creativo
que hace palidecer en la comparación a muchos. Máxime si se
trata de un EP previo de la misma banda, que según sus propias
palabras fue "grabado en un subsuelo con un sistema de dos
pista, sin posterior mezclado ni "retoques",... con el
objetivo de conseguir difusión, giras, tiempo en un adecuado
estudio de grabación, etc, etc".
Habiendo recibido “Alive...”, poco tiempo después
que su sucesor, decidí tomarme varios meses de
"desintoxicación" de “Crashing Icons”, a
los efectos de poder hacer una crítica objetiva de este EP, no
escribir polarizado por la comparación, sino hacerlo por lo que
“Alive in the Basement” realmente es.
Y lo que realmente es, es un EXCELENTE trabajo de casi 20
minutos.
Reescuchándolo
luego de mi autoimpuesto impasse, pude descubrir porque había
cosechado en su debut tan buenas criticas en tantos foros
especializados. Toda la potencia, trasgresión y eclecticismo
que hacen al maduro Absolute Zero de “Crashing Icons”
tan arrebatador y cautivante, están presentes en forma
seminal en este EP.
CRUDO? Seguro que si... ASPERO y SIN PULIR? Sin ninguna
duda... pero EXCELENTE. Una bola de plasma cambiante de caótica
música organizada (valga la contradicción), potente en lo
macroscópico y sutil en lo microscópico, pletórica de cambios
de ritmos, tiempos y estilos, enmarcados por el Rock Progresivo
elaborado y el RIO.
Corto
pero creativamente denso, "Alive in the Basement"
presenta en poco menos de 20 minutos más ideas originales de
las que muchos grupos han tenido en toda su carrera.
Como
comentario final, cabe destacar que en este disco Absolute
Zero está conformado por: Aislinn Quinn (teclados y
voz), Enrique Jardines (bajo "au contraire")
y en lugar de Pip Pyle en batería, está Paul Roger,
quien junto a Enrique fundó la banda en la década del
70.
CONCLUSIÓN:
Un diamante en bruto del Rock Progresivo/RIO actual (en la liga
de Thinking Plague, etc): compacto y fuerte, presentando
brillos y facetas complejas y asimétricas.
Mi
consejo es: aquellos que disfrutaron de aquel original y
estimulante crisol de sonidos que es “Crashing Icons”,
deben sin dudar conseguir este disco y descubrir esta excelente
música en su estado embrional y primigenio. Por otra parte,
aquellos amantes de la buena música elaborada que todavía no
están familiarizados con Absolute Zero, deben
obligadamente conseguir “Crashing Icons”... Y LUEGO
REMITERSE A MI COSEJO ANTERIOR. RECOMENDADO.
Paul Puleston
puleston@ing.unlp.edu.ar
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