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ASIA MINOR
Between
Flesh and Divine
(Musea, 1981)
Miembros:
Setrak Bakirel (guitarras, voz y bajo), Erik Tekeli (flautas y guitarras),
Robert Kempler (bajo y teclados), Lionel Beltrami (batería y percusión).
El segundo disco de Asia
Minor trae como novedad la inclusión del bajista/tecladista Robert Kempler
como miembro permanente: con él, la posición de los teclados ocupa un rol importante
para la evolución estilística y el enriquecimiento sonoro del ahora cuarteto. Si bien,
la guitarra de Setrak Bakirel y la flauta de Erik Tekeli siguen manejando
los solos de los temas, las texturas, acordes y cortinas de teclado le dan un sabor
decididamente sinfónico al nuevo material. Los elementos melódicos exóticos de corte
turco que ya aparecieron en su primer disco Crossing the Line,
del año 1979 siguen ciertamente presentes en Between Flesh and
Divine, pero éstos ya están atenuados por causa del realce de elementos
sinfónicos tipo Camel/Genesis. El leit motiv del álbum es básicamente la
combinación de elegancia y hermosura estilizada.
El tema de apertura Nightwind
sirve como un adecuado indicio del carácter general del disco: elegancia sinfónica,
elementos exóticos en las melodías de flauta y guitarra, riffs enérgicos, una base
rítmica precisa y creativa. Los siguientes temas, Northern Lights y Boundless,
bajan un poco la dosis de energía para ofrecernos algo más meditativo y melancólico. Lo
mismo sucederá posteriormente con el etéreo Lost in a Dream Yell,
donde la flauta de Teleki brilla con un destello inaudito, en un solo tan mágico y
envolvente que a pesar de su extensión sabe dejar con la miel en los labios al oyente. El
tema más fuerte, y el más sofisticado también, es Dedicace (mi
número favorito de todo el repertorio de Asia Minor), el cual nos devuelve de
forma más decidida algo de la aspereza que inundaba casi la totalidad de su primer disco.
El álbum termina con Dreadful Memories, un instrumental relativamente
breve, basado en simples acordes de guitarra y crecientes cortinas de teclado (órgano,
mellotron, sintetizador): la sensación de crescendo que transmite le sirve como efectivo
cierre para el álbum.
Por desgracia, se
trataría del último trabajo discográfico de Asia Minor, que eventualmente
terminaría desintegrándose mientras se estaban preparando para la grabación de un
tercer álbum.
César Inca |