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King
Crimson: La Perfecta Evolución del Rock Progresivo

"El día en que
Robert Fripp descendió de las alturas para volverse humano...
Casi demasiado humano"
(México,
Noviembre 19, 2003)
Pocas
veces en la vida se tiene la fortuna de presenciar
acontecimientos como el ocurrido la noche del 19 de Noviembre
en la ciudad de México, en un lugar llamado el Auditorio
Nacional.
Llego al lugar del concierto a las 8:00 p.m., hay mucho
movimiento de fans en la entrada y me acerco para encontrarme
con mi hermano junto a las taquillas, lugar donde acordamos
reunirnos. Le comento que todavía están vendiendo boletos y
que es muy probable que el lugar no se llene en su totalidad.
Lo que comprobaremos mas tarde, cuando ya sentados en nuestros
respectivos lugares numerados nos damos cuenta que en la
ultima sección, en la parte mas alta del auditorio, no se
vendió ni un solo boleto. Los que no asistieron de verdad que
se perdieron la oportunidad de presenciar uno de los eventos más
extraordinarios en sus vidas. Cuantos fans, de haber podido,
habrían estado ahí ocupando una de esas butacas?
La audiencia total, según dato proporcionado por el mismo Fripp
en su diario, fue de 5000 personas, algunas secciones lucían
totalmente abarrotadas, como en la que yo me encontraba. El
boleto mas caro fue de $63 dólares inflacionarios, el mas
barato $23. Días antes Fripp había comentado que los
honorarios del concierto en México garantizaría el resto de
la gira, sin que ello significara enriquecerse.
Cinco mil personas reunidas ante la corte del rey, no esta
nada mal, cinco mil almas dispuestas a escuchar y ver con los
oídos y los ojos bien abiertos.
El concierto fue abierto por el grupo mexicano Santa Sabina,
un grupo de rock con una vocalista excepcional y a quienes Adrian
Belew produjo uno de sus discos. Tocaron alrededor de una
hora y fueron muy aplaudidos. En mi opinión su presentación
hubiese sido ideal con tres canciones menos, pues algunos de
los asistentes al concierto comenzaron a impacientarse.
Siempre hay alguien en los conciertos que intenta meterte en
su juego de insultos y descalificaciones hacia X grupo o
artista sobre el escenario.
Los “roadies” se tomaron veinte minutos mas para dejar
todo listo para la entrada del Rey Carmesí. Nada de
escenografía, ni de efectos especiales, tan solo el juego de
luces propia del escenario.
Y el momento esperado finalmente llego.
Las luces se apagan y se escucha una ola de gritos y aplausos.
Primero hizo su entrada el espigado Trey Gunn,
seguido por Pat Mastelotto, luego un sonriente Adrian
Belew y finalmente el guitarrista, el músico, el
compositor, el maestro de la liga de los guitarristas
habilidosos; Sir Robert Fripp en persona.
Solemnemente todos esperamos, incluidos los músicos, a que Robert
se acomode en su silla, junto a su modulo repleto de luces de
señalización, y tome y abrace una de sus razones principales
de estar ahí, sino la única, su guitarra eléctrica.
Y la deificación, la glorificación de los héroes por parte
de la muchedumbre da inicio con las primeras notas de “The
Power To Believe I: (A Cappella)”, al término de la
cual todos aplaudimos y Belew amablemente saluda y
agradece al publico, y de paso tambien agradece a Santa
Sabina su concierto-performance con dos palabras que
alcanzo a escuchar claramente: “beautiful”, “wonderful”.
Palabras que yo mismo repetiré en nuestro idioma para
calificar la soberbia actuación de KC.
A decir verdad, asistí al concierto sin haber escuchado todavía
el mas reciente álbum de KC, pero algunas de las
canciones que tocaron y que no pude reconocer se percibe de
inmediato que tienen el inconfundible sello de la casa, con
una nitidez de sonido impresionante e impecablemente
interpretadas. Como esa pieza que parece un duelo de poder a
poder entre la guitarra de Belew y Fripp y que
comienza con un poderosísimo ‘riff’ de cuerdas que
parecen haber sido electrificadas con la energía del trueno.
El repertorio de canciones que interpretaron y que tuvimos el
placer de disfrutar se compuso de piezas que vienen incluidas
principalmente en sus tres álbumes mas recientes; “The
Power To Believe”, “The Construkction of Light”
y “Thrak”.
Sinceramente solo pude reconocer tres canciones de todo el ‘setlist’:
“Prozak Blues”, “Elephant Talk” y “Red”.
Pero en realidad no hace falta, basta y sobra con la
inenarrable e insustituible experiencia de escuchar a King
Crimson en vivo y en directo. Y es cierto, no hay como
escuchar la música del rey en vivo, a mí me hizo despertar y
reavivar mi interés por su música y la música que tocan
actualmente.
   
Pero
el sueño tenia que terminar y se despiden con la ultima canción
del programa, ellos de nosotros, el publico, y nosotros de
ellos, todos de pie y aplaudiendo. Y entonces sucede lo increíble
por inesperado, Fripp de hecho se ha pasado todo el
concierto sentado tocando, en una posición tal que el publico
solo ve su perfil, pero el en cambio siempre tiene frente a sí
a sus colegas, aparentemente sin inmutarse y sin que la luz de
un solo reflector lo ilumine en algún momento. No es que se
encuentre en la total oscuridad, con las luces a su alrededor
es mas que suficiente para apreciar su figura sobre el
escenario, equidistante de Adrian. Pero ahora se ha
puesto de pie y se acerca a Adrian Belew y le tiende la
mano para felicitarlo, Belew feliz le estrecha la mano
y luego amistosamente le pasa el brazo por el hombro como un
gesto de agradecimiento. Fripp se ve de buen humor y
parece estar disfrutando mucho el momento. Luego se marchan y
con los aplausos casi inmediatamente regresan y tocan el
primer ‘encore’, “Elephant Talk”. Al terminar,
mas aplausos, Fripp de pie mira al publico poniendo sus
manos en su frente a modo de visera, como queriendo abarcar
con su mirada a todo el publico asistente. Es un gesto amable
de su parte. Todos seguimos de pie aplaudiendo y vemos como Robert
le hace una señal con la mano a Adrian para indicarle
que van a tocar el segundo ‘encore’. Belew se
confunde momentaneamente y cree que es la señal para
retirarse del escenario, da unos pasos y al darse cuenta de su
ligero error regresa rápidamente y toma nuevamente su
guitarra. Y una vez mas vuelven a construir la luz haciendo
una portensosa versión en vivo de la magistral “Red”.
Que más se puede pedir?
De nuevo todos de pie y aplaudiendo, Pat Mastelotto
agradecido lanza algunos parches (o pieles de tambor) al
publico, lo mismo hacen Adrian y Trey con las
plumillas. Se despiden por penúltima vez y desaparecen tras
bambalinas, las luces se encienden y comenzamos a buscar la
puerta de salida. A unos metros de distancia de haber cruzado
la puerta se oyen gritos en la sala como si se tratara de otro
‘encore’. Varios volteamos a mirar hacia la puerta de
acceso y queremos regresar, pero el vigilante (“guarura”
lo llamamos aquí) apostado en la puerta seguramente no lo va
a permitir y finalmente no creemos que sea verdad tanta
belleza y nos retiramos. Al otro día me enterare que por
incredulos nos perdimos el tercer ‘encore’ en el que
tocaron “Frame by Frame” con las luces encendidas y
parte del equipo de monitoreo desconectado. Ni modo, esas
cosas pasan.
Un detalle aparte es que el control de volumen lo subieron a
+10 y el sonido por momentos era casi estridente. Una nimiedad
que en nada desmerece su actuación.
Esta presentación fue el colofón a su gira mundial y todo el
concierto verdaderamente “un viaje extraordinario”, como
ha dicho Trey Gunn de su estancia en el grupo en su
carta de despedida de la corte del rey, la cual dio a conocer
a los fans de la banda días después a través de su pagina
web.
Finalmente, ofrezco una disculpa por no conocer todas las
canciones y por no enlistarlas en el orden exacto en que
fueron tocadas. La siguiente lista fue hecha gracias a la
ayuda de comentarios y reseñas del concierto que aparecieron
en periódicos e Internet, espero que sirva para dar una idea
de lo que tocaron:
The Power To Believe I (A Cappella),
Level Five
Prozak Blues
Dangerous Curves
Elektrik
One Time (principio)
Larks' Tongues In Aspic: Part IV
One Time (final)
The Construccion Of Light
The Power To Believe II
Facts Of Life
Dinosaur
Happy With What You Have to Be Happy With
Deception Of The Thrush
Elephant Talk
Red
Frame By Frame
Jorge
Padilla L
Diciembre 2003.
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