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Queensrÿche

"Operation mindrime" (1988)

 La meca del metal progresivo (o puede ser: Mahoma y la meca del metal progresivo)

 

Era el fín de la década de los 80's. Nacidos del mismo lugar que la denominada "generación X", la ciudad de Seattle, Queensryche, una banda atípica para aquellos años de tonto glamour metálico y aséptico rock grunge en alza, aportarían una obra fundamental para los años 90's, la ópera rock "Operation Mindcrime".
El rock californiano con todas sus lentejuelas adornaba las pasarelas de los charts de aquel entonces. Otrora nacidos bajo la influencia de Iron Maiden en "The Warning" (1984), provocarían un auténtico revuelo y el dedo acusatorio de los más ortodoxos con su "Rage for order" (1986). Un trabajo conceptual acerca del controvertido mundo de hoy. El uso de samplers, percusión electrónica y la inclusión de piezas clásicas como "I gonna get close tou you" (Dalbello), junto a elementos propios del rock progresivo (Rush, King Crimson), les valdría las palmas de la crítica avant-garde y el peor de los juicios que siempre se les otorga a los que nadan contra la corriente.
Aquel antecedente, sería el trampolín de la primera composición en formato ópera rock desde "The Wall"de Pink Floyd.
"Operation: Mindcrime" (1988), una obra conceptual donde los Ryche de la mano de un soberbio Geoff Tate apuntarían todas las baterías contra el corrupto mundo de hoy, el poder de los gobiernos y de la iglesia católica en su papel inquisidor, los medios de difusión y el supuesto hombre moderno y su falsa libertad, mediante un peregrinaje pocas veces visto en la historia de la música.
La historia narra la vida de Niki, un punk callejero que es protagonista de una odisea en la cual se describe como puede perderse los objetivos de la vida, el amor en pocos instantes estando en manos de un malévolo Doctor X (que es el frío mundo de hoy). Su partenaire será la hermana Mary, una religiosa otrora prostituta, que desempeña el ¿bíblico? papel de Magdalena y encierra la contradicción de la imagen de la Iglesia Católica y el verdadero ser de falsedad y poder retrógrados que ha desempeñado desde la inquisición medieval. 
Abre la obra "Anarchy X", con dos guitarras gemelas de Chris De Garmo y Michael Wilton, en plan Iron Maiden plenas de garra y dramatismo. "Revolution Calling", con un gigante en la voz en Geoff Tate, recordándonos el buen gusto de grandes como Dave Byron (Uriah Heep) y la potencia de Bruce Dickinson, brindandonos un alegato sobre la supuesta libertad del hombre moderno en un mundo dominado por los capitales y la ambición sin límites de los gobernantes. "Operation: Mindcrime", con sus arreglos rítmicos en métricas irregulares de percusión de la mano de Scott Rockenfield en los parches, muy influenciado por Neil Peart de Rush. La letra es el enfrentamiento entre la sensibilidad de la naturaleza humana y el bloque de cemento en el cual vive el protagonista de esta historia.
"Breaking the silence" es el balance entre el heavy metal melódico de los 80's y el rock progresivo de los años 70's. Hete aquí la nueva propuesta: metal progresivo. Un nuevo género para el rock, flores nuevas de romances viejos, dirán muchos. 
"The Mission" es el preludio a la "Suite: Sister Mary", una pequeña opereta con un duelo de tenor y soprano (Pamela Moore), con aires estéticos y arreglísticos inspirados en "Oh fortuna imperatta" de "Carmina Burana" de Carl Orff.
"I don't believe in love" y "The needle lies" es un juego de doble discursos y contrasentidos, brillantemente amalgamados por una banda que conoce los cambios de tiempo de relojería suiza de los maestros progresivos como King Crimson y las melodías clásicas de la guitarra renacentista de Tarrega. 
El requiem de esta pequeña opera es "Eyes of the stranger", muy influenciada por Pink Floyd. De la luz a la oscuridad en las guitarras de Wilton y De Garmo, de la melodía a la contundencia rítmica en la base rítmica de Eddie Jackson y Rockenfield, de la calma al sobresalto en una impresionante labor de voces de Goeff Tate, compositor y padre del invento.
¿Que invento? Recordar aquellos buenos tiempos, donde el rock se enorgullecía de ser el promotor de las grandes obras. De las brillantes composiciones como "The Dark Side of the moon" de Pink Floyd, "Demons & Wizards" de Uriah Heep, "Red" de King Crimson o "Machine Head" de Deep Purple.
"Operation: Mindcrime" es un gran trabajo, más no es un clásico del rock progresivo, ni tampoco del heavy metal. Bandas actuales como Dream Theater, Symphony X, Conception o los brasileños Angra, han sido marcadas por el hálito de su influencia. Permitió que el rock pesado volviera a tener clase y fue el inicio de un nuevo género junto a Helloween y el aliciente de que el buen gusto de aquellos dinosaurios que gobernaron la tierra no había muerto y que podía amalgamarse al signo de los tiempos. Porque la música, no tiene fronteras ni nación

Ernesto Sclavo

 

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