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"SONGS FROM THE WOOD"

(Crysalis, 1977)

 

Ian Anderson tiene una curiosa tendencia no estricta y seguro que inconsciente de cambiar de estilo cada tres discos aproximadamente. ‘Songs from the Wood’ abrió la trilogía de LPs con fuerte influencia del folk inglés, y que dio como fruto por lo menos dos de los mejores discos de la historia del folk progresivo.

Tras el ligero tropezón de ‘Too Old to Rock and Roll, Too Young to Die’, aún hoy uno de los discos de Tull que menos gusta a sus fans, Anderson decidió darle un poco la vuelta al sonido más urbano de aquél disco y plasmar sus obsesiones sobre la cultura celta. Durante los años anteriores ya había demostrado su gusto por la música folk. Desde ‘Beggars Farm’ hasta la intro de ‘Thick as a Brick’ la influencia estaba bien clara. Es probable así mismo que su trabajo como productor del disco ‘Now We Are Six’ del grupo de folk rock Steeleye Span en 1974 jugara un importante papel en que lo folk subiera a primer plano de la música de Jethro Tull un par de años más tarde.

Sea como fuere, el caso es que el resultado fue uno de los mejores álbumes del grupo, que se eleva por encima de otras formaciones coetaneas del género. A diferencia de Fairport Convention o los mismos Steeleye, Tull aporta un sonido más rico y un mayor equilibrio entre lo lírico y lo agresivo. Mientras que la mayor parte de los grupos de folk rock se dedicaban principalmente a interpretar melodías con aire tradicional ejecutadas con algunos instrumentos modernos, Anderson se esmeró en componer desde el punto de vista progresivo. Esto es, consiguió hermanar la sencillez del folk con estructuras mucho más complejas. Sin olvidar el asombroso momento de calidad que vivían los músicos del grupo. Desde el habitual maestro Martin Barre, hasta el casi recién ingresado bajista Glenn Cornick, pasando, sobre todo, por la batería de Barrimore Barlow, que sin duda es una de las estrellas de la función.

El disco se abre con ‘Songs from the Wood’, que líricamente sirve casi de declaración de intenciones. El tema conjuga unos muy sonoros coros acompañados de continuas incursiones de los instrumentos dentro de un ritmo en constante variación. Le sigue ‘Jack in the Green’, uno de los temas más simples del disco. Una oda a los guardabosques (¿o a criaturas mágicas que cuidan de los bosques? Nunca lo he sabido con seguridad) interpretada sólo por Ian Anderson a la guitarra. A continuación, ‘Cup of Wonder’ sigue con el tono eminentemente acústico y ligero, con una pegadiza melodía central a la flauta. El cuarto tema, ‘Hunting Girl’ es una de las cumbres del disco. Un característico ritmo de Barlow acompaña a la flauta de Anderson, para dejar paso a la guitarra eléctrica olvidada en los anteriores temas. La canción tiene un distintivo toque medieval, sobre todo dado por la línea melódica de las estrofas y el motivo principal del órgano. La letra, con un alto componente sexual, también nos retrotrae al medievo, pues muy propia de esa época son las historias de amores con muchachas del campo (recordemos, por ejemplo, ‘El libro del buen amor’). Está temática volverá en ‘Heavy Horses’ con la excelente ‘Acres Wild’.

‘Ring Out Solstice Bells’ es un tema bastante alegre que fue editado como single navideño. Le sigue un sonido de clavicordio que introduce ‘Velvet Green’, una de las canciones del disco con sonido más barroco., y que recuerda bastante a la etapa del ‘Minstrel in the Gallery’. ‘The Whisler’ es otro clásico del grupo. Fue uno de los singles del disco, y transmite una irrefrenable sensación mezcla de energía y emotividad muy equiparable a la propia figura de Anderson, que se identifica perfectamente con el flautista del título entonando, al igual que en ‘Songs from the Wood’, la letra en primera persona.

‘Pibroch (Cap in Hand)’ es uno de los temas más largos, combinado partes melancólicas con aparentemente alegres jigas, todo dentro de un tono más oscuro que el resto del LP. Así mismo, es la canción en la que la guitarra eléctrica cobra mayor protagonismo. Como contraposición, ‘Fire at Midnight’ es una corta composición que nos devuelve el ambiente alegre con el que comenzara el disco.

Anderson continuaría el legado de este LP con ‘Heavy Horses’ y, en menor medida, con ‘Stormwatch’. El fallecimiento del excelente Glen Cornick llevaría a la incorporación al grupo de Dave Pegg , integrante de los legendarios Fairport Convention, que llegaría a declarar: ‘Como grupo de folk, Tull fue mucho más exitoso de lo que Fairport ha sido nunca’. Y eso que sólo fueron tres discos…

Paco Fox
PacoR@Sogecable.com

 

Nucleus  nucleus@netvek.com.ar