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"Minstrel in the gallery"

(Crysalis, 1975)

Ficha Técnica:

1. Minstrel in the Gallery (Anderson/Barre) - 8:13

2. Cold Wind to Valhalla - 4:20

3. Black Satin Dancer - 6:53

4. Requiem - 3:45

5. One White Duck/0 3DNothing at All - 4:38

6. Baker St. Muse - 16:42

1.. Grace - :36

Ian Anderson - Guitar (Acoustic), Flute, Vocals, Producer

Martin Barre - Guitar, Guitar (Electric)

Barriemore Barlow - Percussion, Drums

John Evan - Organ, Piano, Keyboards

Jeffrey Hammond-Hammond - Bass, Guitar (Bass)

David Palmer - Synthesizer, Conductor, Keyboards, Saxophone

Jeffrey Hammond - Guitar (Bass), String Bass

Patrick Halling - Violin

Rita Eddowes - Violin

Elizabeth Edwards - Violin

Bridget Procter - Violin

Katharine Thulborn - Cello

Brian Ward - Photography

Robin Black - Engineer

 

Si la obra mas intimista y otoñal de Genesis se llama "Wind and Wuthering", la de Jethro Tull se llama "Minstrel in the Gallery".

"Minstrel in the Gallery" es uno de los trabajos más elegantes y sofisticados dentro de la historia de Jethro Tull y quizás dentro de la historia del Rock Progresivo. En el esta fuertemente plasmada la personalidad de Ian Anderson y en este disco, él desarrolla su gran talento para escribir sus canciones con una fuerte base en la guitarra acústica, hecho que había sido demostrado en algunos pasajes de sus primeros discos. Esta característica se mostró con anterioridad en las partes acústicas de "Thick as a Brick", algunas canciones de

"Aqualung" ("Cheap Day Return" , "Wond'ring Aloud") y su anterior trabajo "Warchild"("Only Solitaire", "Ladies").

Este disco corresponde al primer trabajo grabado íntegramente en el estudio personal de Ian Anderson, recientemente adquirido, lo que determina fuertemente el carácter del álbum.
Comienza el fuego con "Minstrel in the Gallery", una canción con exposición folk - clásica - acústica, dando paso a un potente rock donde el trío guitarra-bajo-batería despliegan toda la furia y fuerza necesaria. Es interesante destacar el hecho que ambas partes- la primera acústica y la segunda mas fuerte y rockera, poseen exactamente la misma letra, lo que nos hace notar la incidencia que tiene la música sobre la intención de lo que se esta diciendo. Revisando la letra y advirtiendo esto, nos encontramos con un recurso musical y literario muy potente; esto es el efecto de distintas músicas sobre un mismo texto, y la diferencia de los resultados finales.

"Cold Wind to Valhalla", es el segundo tema del disco, cuya actitud recuerda el desenfado y enojo mostrado en "Aqualung". Se asoma un tímido arreglo de cuerdas, acompañado de guitarras acuáticas que van tomando fuerza a trabes del tema con gran velocidad. La flauta hace su aparición dramática y lucha frente a la textura que despliegan los demás instrumentos. Es la primera muestra de tristeza, la cual se ara patente dentro del disco.
La dupla John Evan/David Palmer es una de las interacciones piano - orquesta mejor logradas dentro de la historia del rock, realmente sorprendente. La majestuosidad, el sentimiento ingles presentan a "Black Satin Dancer". Anderson expone toda su sensibilidad. Hasta aquí todo es triste, majestuoso hasta que se empieza a insinuar la rabia y entramos en una sección rockera, muy similar al primer tema del disco.

Prepararse para el tema más triste jamás escrito por Anderson. Que mejor titulo que "Requiem" para una finísima pieza de arte. La guitarra acústica, a cargo de Anderson secundado por Martin Barre es fabulosa, todo esto adornado por un finísimo arreglo de cuerdas de Palmer.

"One White Duck/0 3DNothing at All", recoge el sentimiento y atmósfera de la canción anterior y se desarrolla en tiempo de vals, hasta quedar Anderson, su guitarra y su voz plasmando toda su frustración de una situación que se hace insostenible. Una gran canción muy expresiva.

"Baker St. Muse" es una síntesis de todos los sentimientos, estados de animo y texturas musicales expresadas hasta aquí en esta gran obra. La suite comienza con un soberbio arreglo de piano - orquesta dando paso a contrastes rockeros - momentos folkies, y pasajes completamente clásicos.

El disco queda resuelto con la inclusión de "Grace", una pequeña y encantadora pieza que realmente salva la situación de tristeza, patente en todo el disco y deja abierta una puerta de esperanza y optimismo, cual "Soon" del "The Gates of Delirium" de Yes.

Solamente tengo una idea del texto de esta maravillosa obra, y no poseo la traducción. Si algún cajero se anima a complementar esta exposición con la traducción de la letra, estaremos todos muy agradecidos.

Un gran disco, de los más sinceros de Jethro Tull.

Camilo Ruiz-Tagle M.

 

Nucleus  nucleus@netvek.com.ar